viernes, junio 30, 2006

Dormido


El agua se derramará sobre la cama, manchará el piso y se escurrirá por el tablado -de nada servirá sostener y levantar el vaso - Ni siquiera puede esbozar una sonrisa, sus músculos agonizan - antes que ella misma -, sus piernas ya dejaron de moverse, lo mismo harán sus brazos, luego su rostro se volverá rígido y las palabras no saldrán. La enfermedad irreversible se apodera del cuerpo de la mujer, trasformando músculos y huesos en un recipiente para un cerebro vivoÉl, la saca al jardín empujando su cama.La pared del cuarto ya no está, aún no se han dado cuenta que viven entre ruinas, la humedad se ha llevado los colores y ha dejado matices olorosamente ocres. El pequeño niño, hijo de ambos, a su corta edad apenas se sostiene intentando meterse entre los brazos inertes de su madre, aún no pronuncia palabras, pero sabe emitir ruiditos imitando a los perros que viven en su patio. El hombre sabe que el licor no va a borrar su miseria. Él ha caído al piso, esta vez fulminado. No despertará de ésta; su ultima borrachera. Desde la cama ella logra ver a los cachorros que salen de su guarida, en busca de un mendrugo... el niño se da cuenta que no es parte de la pequeña jauría, que no tiene dientes para mostrarse fiero , ni garras, lo único que puede hacer es arrastrarse abatido. La noche comienza a caer, el frío blanquea las plantas y la tierra, la nieve salvadora está cayendo sobre las ruinas, en el patio y en los cuerpos. Ella abre sus ojos y se ve cubierta de blanco; son las alas de un ángel que arrulla al hijo que cual cachorro, dormido se ha quedado.

Angelina Sludgy
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